Una de las reformas más comunes a día de hoy es la camperización de furgonetas o vehículos mixtos, transformándolos a vehículos vivienda con el cual disfrutar de una amplia flexibilidad en una vida enfocada a los viajes por carretera. Las transformaciones a furgón vivienda implican la instalación del mobiliario necesario para poder considerar “hogar” a su vehículo, por lo que es esencial disponer de una cama y un mueble.
Otras reformas incluyen toda una instalación eléctrica, constituida principalmente de una batería secundaria, un relé o booster, un cargador de baterías, y todo lo demás que desee instalar, como paneles solares, calefacciones, frigoríficos… Por supuesto, también es posible realizar instalaciones de agua, contando por ejemplo con dos depósitos, uno para el agua limpia y otro para las aguas grises. Adicionalmente, suele ser muy popular la instalación de áreas de cocina con al menos un fregadero y espacio reservado para fogones. Si los fogones son portátiles, no se consideran reforma, pero si forman parte de una instalación de gas permanente, se tendrá que homologar y certificar acorde a la normativa vigente.
En cuanto a la modificación de la carrocería, otras reformas que solemos homologar consisten en la apertura de huecos para la instalación de ventanas y claraboyas. Éstas son fácilmente homologables siempre y cuando cumplan el Reglamento ECE 43R, y su instalación no suponga una modificación de la estructura del vehículo (sin recortar bastidor). Entre otras modificaciones populares encontramos la instalación de bases giratorias para los asientos de la primera fila. Es muy importante que los artículos que instale ya estén homologados y cumplan con los Reglamentos específicos.
Al igual que con las bases giratorias, el aumento de plazas de asiento mediante la instalación de una segunda o tercera fila es una muy buena opción para mejorar el ambiente de convivencia en su vehículo. Lo más importante es que los asientos que monte hayan pasado los ensayos de la normativa vigente. Si el espacio interior se le queda demasiado pequeño, siempre cabe la posibilidad de instalar un techo elevable, y así crecer en altura interior. Luego, durante el trayecto, puede replegarlo y continuar con total normalidad.
En algunos casos donde se incrementa excesivamente el peso, la suspensión de origen puede resultar insuficiente y quedar la carrocería demasiado baja. Por ese motivo se recomienda la instalación de “pulmones” de apoyo a la suspensión posterior, para seguir con el confort sin tener que recurrir a una suspensión más seca e incómoda. Si quiere garantizar un acceso más fácil al habitáculo, siempre puede probar con montar unos escalones, ya sean estos manuales o asistidos. Y si el espacio de carga se le ha quedado pequeño, también puede incorporar bacas portaequipajes, portabicicletas…











